- tuberculosis (TB)
- o consunción ant. tisisEnfermedad bacteriana causada por algunas especies de micobacteria (bacilo tuberculoso).Mencionada en antiguos papiros egipcios y por Hipócrates, ha estado presente en todo el mundo en el curso de la historia. En los s. XVIII–XIX alcanzó proporciones casi epidémicas durante la rápida industrialización y urbanización del mundo occidental, siendo hasta principios del s. XX la principal causa de muerte. La TB resurgió en la década de 1980, diseminándose de pacientes con sida a otras personas, especialmente en cárceles, hospitales y hogares de desamparados, pues los ambientes cerrados promueven su diseminación. Se presenta en todo el mundo y sigue siendo la principal causa de muerte en muchos países. El cuerpo aísla al bacilo formando pequeños tubérculos (nódulos) a su alrededor. Esto detiene a menudo el avance de la TB sin que aparezcan síntomas, pero si la enfermedad no se trata, puede volverse activa –y contagiosa– posteriormente, lo que sucede más a menudo cuando se suprime la inmunidad de la persona infectada (p. ej., sida, o después de un trasplante de órgano). El tubérculo original se rompe y libera los bacilos aún viables al torrente sanguíneo para producir una nueva infección, que comienza con falta de energía, baja de peso y tos persistente. La salud se deteriora, la tos aumenta y es probable que aparezcan pleuresía (ver cavidad torácica) y expectoración con sangre. Al crecer, las masas tuberculosas pueden destruir tal cantidad de pulmón, que la respiración no sea capaz de suministrar suficiente oxígeno al cuerpo. Se pueden afectar también otros órganos, con complicaciones como la meningitis. Si bien existe una vacuna con bacterias atenuadas (BCG), que ha contribuido a controlar la infección, lo más efectivo es prevenir la exposición, identificando y tratando precozmente a los tuberculosos activos. Como muchas cepas son resistentes a los medicamentos, el tratamiento debe hacerse con al menos dos drogas a las cuales la cepa del paciente sea sensible, y durante un mínimo de seis meses; el tratamiento inadecuado permite que se multipliquen los bacilos resistentes. La enfermedad aguda producida por cepas resistentes a múltiples medicamentos es muy difícil de tratar y a menudo fatal.
Enciclopedia Universal. 2012.